Cada fruta tiene características únicas. Las soluciones de automatización se adaptan a las necesidades específicas de cada especie: tamaño, fragilidad, volumen y exigencias de mercado.
Naranjas, mandarinas, limones y pomelos. Alta velocidad, calibrado por peso y visión para detección de defectos externos.
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Melocotón, nectarina, ciruela y albaricoque. Manejo delicado con sistemas de bajo impacto y clasificación por color y calibre.
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Volumen alto y mercados exigentes. Clasificación por calibre, color y brix con visión artificial.
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Producto de alto valor. Líneas adaptadas a su morfología con control de madurez y clasificación precisa.
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Producto delicado con exigencias de calibre estrictas. Sistemas de manipulación suave y clasificación electrónica.
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Fresas, arándanos y uva. Requieren sistemas de alta sensibilidad y manipulación especialmente cuidadosa.
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